martes 10 de enero de 2012

Siempre; Nunca; Quizás

Siempre, y nunca, y quizás, lleves de nuevo ese vestido,
rojo como el color de tus labios las noches de verano,
como la sangre de mi corazón-parado en jaque mate, cuando vistes ese vestido rojo que,
siempre, y nunca, y quizás, lleves de nuevo-.

Siempre es para toda la vida y nunca es para toda la vida no,
y, entre veras, el quizás arroja sombra y sueño-como el ciprés de Silos-
sobre dos caminos bifurcados,
buscando la duda entre las piedras de los ríos y en las comisuras de tus labios.

Siempre, las cervezas en Malasaña;
nunca, las vidas inquebrantables;
quizás, tu amor esta mañana,
y mañana, en su tarde, y de noche, en tu cama.



Dedicado a Nerea, gran amiga y compañera de fatigas médicas y tequilas. La inspiración, tu historia sobre un Madrid en el que "las niñas ya no quieren ser princesas".