Gracias por malacostumbrarme
al éxito de estar contigo
cada día que pasa,
por evocarme a un presente tranquilo
y, a la vez,
lleno de miedo
por preguntarme
"¿dónde está el fallo?" de esta
calma sin tempestad. Porque,
por extraño que parezca,
también es jodido hacerse
a este Sol entre tanto invierno,
escuchar Quique González sin pensar
en la demonización de sus frases
o pensar en los viajes sin la lacra
de las despedidas. Que ya pasé
mucho tiempo buscando miradas fugitivas
en una ciudad que no quería olvidarse de
algunos nombres; que ahora busco
grabar en las placas de cada calle el número
infinito de besos que nos habremos dado
al cabo de un suspiro.
Pero gracias, sobre todo, por hacerme
creer un poco más en dios;
no el que redime de los pecados cuando llega la muerte,
sino en el que me promete una eternidad contigo.
No todo fue malo:
hubo un día en el que vi la primavera en su boca
cuando no mordía...
Canción a mi público de Andrés Suárez.
al éxito de estar contigo
cada día que pasa,
por evocarme a un presente tranquilo
y, a la vez,
lleno de miedo
por preguntarme
"¿dónde está el fallo?" de esta
calma sin tempestad. Porque,
por extraño que parezca,
también es jodido hacerse
a este Sol entre tanto invierno,
escuchar Quique González sin pensar
en la demonización de sus frases
o pensar en los viajes sin la lacra
de las despedidas. Que ya pasé
mucho tiempo buscando miradas fugitivas
en una ciudad que no quería olvidarse de
algunos nombres; que ahora busco
grabar en las placas de cada calle el número
infinito de besos que nos habremos dado
al cabo de un suspiro.
Pero gracias, sobre todo, por hacerme
creer un poco más en dios;
no el que redime de los pecados cuando llega la muerte,
sino en el que me promete una eternidad contigo.
No todo fue malo:
hubo un día en el que vi la primavera en su boca
cuando no mordía...
Canción a mi público de Andrés Suárez.